¿Usted fuma?

Una de las características más evidentes de los seres humanos es la habilidad de comunicarse, hemos inventado un sinfín de formas para ejercerla; desde los libros hasta los medios masivos de comunicación y todavía no hemos acabado de encontrar maneras para influir cada vez más en los demás. Las herramientas de comunicación política son muy sofisticadas (votas porque votas), y las de comunicación comercial ni se diga, pero poco se ha logrado cuando se trata de promover la salud o incluso evitar enfermedades en la población.

La comunicación para la salud es uno de mis campos favoritos, pues siempre me ha significado un reto como profesional, es de lo más complejo y delicado como la vida misma. La planeación de campañas en salud requiere el reconocimiento de la realidad a partir (casi siempre) de la enfermedad y no siempre es agradable sin embargo, resulta muy importante pues un buen esfuerzo puede hacer la diferencia para hacer mejoras en la calidad de vida de las personas.

¿Qué campañas recuerdas que promueven asuntos de salud? Las que yo tengo en mente son malísimas. Y es que casi siempre hay fallos en el diseño, ejecución y evaluación de las campañas. Por ejemplo me gustaría saber qué opinas de la actual campaña promovida por la Secretaría de Salud (SSA) para las cajetillas de cigarros, en las que se informa al consumidor acerca de la nocividad del producto y se ejemplifican las consecuencias médicas con fotografías que grotescas y exageradas  sobre los estragos del cigarro. ¿Te parece que es una genialidad?

A mí no, pues lejos de motivar un cambio de conducta y hábitos ocasiona que quienes las compran desprendan las etiquetas donde aparecen las fotos o se inventen en tono de burla apodos para las distintas presentaciones. La campaña del miedo es una estrategia simplista, mediocre, que asoma falta de creatividad y conocimiento de la realidad de los fumadores, quiénes continúan el hábito sin siquiera asustarse y mucho menos hacer conciencia.

Acciones como éstas son verdaderamente terribles, pues se ejerce el presupuesto público en estrategias y acciones infructuosas que no ofrecen resultados evidentes. Es una verdadera lástima saber que haya más creatividad, planeación y análisis para vender cualquier cosa que para salvar vidas.

Les dejo un video que resume la campaña “Smoking Kids”producida por Thai Health Promotion Foundationy ya ustedes me dirán si no les parece una mejor alternativa. Si yo fuera Secretaria de Salud los contrataba inmediatamente.

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