Niveles socioeconómicos

¿Sabían que existe un documento en el que se establece que legalmente no te pertenece nada? Puede sonar absurdo pero existe, se llama Certificado de “no propiedad” y lo expide el Registro Público de la Propiedad de cada entidad federativa en México y aunque es de mucha utilidad para las cuestiones legales (divorcios, testamentos y cosas fiscales) no sirve de nada para la mercadotecnia.

Si estás interesado en promover un servicio o un producto necesitas identificar por lo menos las características de las personas a las que quieres por clientes, las variables más lógicas son edad, sexo, lugar de residencia y desde luego poder adquisitivo, para lo cual justamente sirven los niveles socioeconómicos.

Un empresario promedio establecería que sus clientes son de clase alta o media –casi nadie pela a los de la clase baja- sin embargo, uno más avispado sabría con más detalle el nivel socioeconómico al que pertenece su clientela meta y pondría sus empaques, lenguaje, publicidad y demás aspectos tangibles de su marca y empresa lo más cercano al gusto de sus clientes.

Los niveles socioeconómicos (NSE) son indicadores que sirven para clasificar el nivel de bienestar de un grupo de personas, sirve para medir cuan rico o pobre es un segmento de la población ya que se compone de un montón de variables que tienen que ver con estilo de vida, nivel de ingresos, forma de gasto, creencias, cultura, estructura social, nivel educativo, valores, comportamiento y otros aspectos que podrían motivar o no la decisión de compra.

En México, la mayoría de las agencias de investigación de mercados se basan en los NSE que hace la Asociación Mexicana de Agencias de Investigación de Mercado y Opinión Pública (AMAI) aunque no es la única escala disponible para establecer las características respectivas de calidad de vida y está basada en función de la situación social de la Ciudad de México, además es la que yo uso y recomiendo:

A/B: Es el segmento con el más alto nivel de vida del país, sus necesidades están cubiertas en un 100%, es el único nivel que cuenta con recursos para invertir y planear para el futuro. Representa el 6.8% de los hogares urbanos del país. Esta es la clase alta que vive con lujos, vacaciona en el extranjero, tiene empresas, propiedades y acceso a servicios de salud y educación privados.

C+: Es el segundo estrato con el más alto nivel de vida del país, también tiene cubiertas todas las necesidades de calidad de vida, sin embargo tiene limitantes para invertir y ahorrar para el futuro, se trata del 14.2% de los hogares urbanos del país, es un tipo de clase media alta que cuenta con puestos gerenciales y directivos de alto nivel, autos del año, nivel de educación por arriba del promedio, acceso a servicios de recreación y comportamientos de consumo de tipo aspiracional.

C: A diferencia del anterior, este segmento se caracteriza por haber alcanzado un nivel de vida práctico y con ciertas comodidades, en casa cuentan con una infraestructura básica en entretenimiento y tecnología. Representa el 17% de los hogares urbanos del país, estoy hablando de la clase media que vive al día, vacaciona a destinos nacionales con cierto esfuerzo, utiliza transporte público o cuenta con un auto de uso, son empleados de mediana jerarquía y su educación oscila entre los niveles medio superior y superior.

C-: Las personas que se ubican en este nivel se caracterizan por tener cubiertas las necesidades de espacio y sanidad en sus hogares, tienen enseres y equipos que les aseguran el mínimo de practicidad y comodidad en el hogar. Representan el 17.1% de los hogares urbanos del país, usualmente su hogar es una propiedad en renta, de interés social o en obra negra, prioriza comprar lo más barato, vacaciona en zonas cercanas a su residencia, son empleados de bajo nivel, podríamos decir que es aquí donde empieza la línea de la clase media con la clase baja.

D+: Este segmento tiene cubierta la mínima infraestructura sanitaria de su hogar. Actualmente representa el 18.5% de los hogares urbanos del país, se trata de personas que tienen poco o nulo acceso a servicios de seguridad social y educación pública, sus empleos son mal remunerados y en su mayoría no cumplen con la formalidad que exige la ley.

El libre mercado del sistema capitalista en el que se inserta nuestra economía es responsable del surgimiento de estos términos que, de una vez te digo; no son ni buenos ni malos, simplemente son.

Los NSE reflejan una realidad que desde mi punto de vista permiten que aquellos que generan riqueza logren un mejor entendimiento de lo que implica y permita la orientación de su poder en una distribución equitativa y justa de la misma promoviendo la economía local, buscando socios comerciales y distribuidores que ofrezcan buenas condiciones de trabajo a sus colaboradores y promuevan beneficios verdaderos mediante los productos y servicios que comercializan.

¿Utópico? El cambio empieza por ti, querido lector con gen emprendedor.

SOCIO

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